nº 4: Otoño-invierno 2010-11

Dedicamos este número al SILENCIO. Y es que el silencio atruena. Rompe tímpanos. Sobrepasa velocidades, rompiendo las barreras del sonido y de la luz. 

Ha pasado tiempo desde la última vez que abrimos puertas. Y en ese tiempo voces muy queridas se han ido y sus ausencias arden y retumban, tan calladas. Esta casa no ha estado abandonada, unicamente ordenábamos, limpiábamos y aclarábamos. En silencio. Pero a la vista. Ahora lo rompemos con el presente número, el del invierno del descontento. 

  

Cuarto de traducir:
 

Los cuadernos de La Calle de la Costa: La ciudad  se rompe y se levanta, de Anelio Rodríguez Concepción