Antonio Méndez Rubio. Poemas

FINAL

1/

Existe un descubrir

el ansia, la nube que se oculta

en su revocación, la sombra

blanca de los helechos

con toda su indigencia,

con toda su fidelidad.

Y la noche para ver.

Tal es el porvenir

después del sufrimiento.

2/

Saqueo del liquen:

nos abandonas arrancando una raíz

de inocencia, de amor

en demasiada soledad.

Tu rendición lo es todo.

Azar que se cava una tregua.

Resuena en esta roca,

en su intemperie indócil,

al menos una vez.

3/

Oscurecida, primera piedra:

tú que faltas en el muro transparente,

capaz, no duradera, en el medio del frío,

señalando al aire:

luce sin más, aguarda,

aventa el polvo extinto

de su poder.

Te acecho con la mano extendida.

NOCTURNO

1/

Cualquier noche

y también esta noche

vale en la gratitud,

en la paz que no va a volver,

por no haber entendido

lo suficiente.

2/

¿Cómo mirar adentro,

de noche,

pidiendo una vez más,

por la reja que cruzaron despacio

antes de permanecer

al fin

exhaustos en la despedida?

3/

¿Qué queda aquí de ti,

rumor de noche,

después de ser reclamado

por otra confianza,

sin

suerte en la duración

a pesar de tener vuelta la piel

al aire favorable,

a la desmerecida

huella

vacante de tu luz?

4/

Vienes, niebla aún de noche,

pronto

pero también, en verdad,

con el tiempo más justo,

después.

LA LOCURA DE ELBEHNON

(Remake)

¿Aún no?

¿O hay más

vergüenza de la luz

que estaba entumecida?

¿Quién habla de vivir

mientras la niebla sigue afuera, moviéndose en su frío,

llevándose consigo la prueba

de que no hay protección?

¿Hay una sola palabra?

¿Y cómo creer entonces,

confiarse en fin hasta qué azar

de un cuerpo hacia otro cuerpo

ahora desprevenidos?

UNA VISIÓN INMADURA

¿Un acto de presencia?

¿Qué es ahora la felicidad,

recostados, en vilo,

sin ninguna cercanía

antes de todo el olvido

que otra vez se va a hacer necesario

confirmar, porque sí,

además de ver lo que pasa

de acuerdo con la luz hablada

del sueño en los umbrales,

de la boca seca?

SOBRE LA MUERTE DE OTROS

Sobre la muerte de otros

ponemos nuestras sombras nuevas,

flores de azahar, el agua

que dejó el cuenco vacío

porque sí, canela molida, brusca,

de la que ya no prende

-¿dónde la han puesto?…

Se habla del fin. Y poco más:

la última condición y la primera

piedra

vuelta hacia el mundo.