El zaguán

Primera.

En estos momentos en que las bolsas se derrumban y los espesos muros de los bancos tiemblan, nosotros levantamos una (esta) casa transparente.

Segunda.

Desde su puerta hablamos, y desde sus ventanas, compartiendo el temblor de quienes pasan, aunque en ocasiones no nos vean.

Tercera.

“Donde la mirada cae a lo largo de un espacio sin fin
y el aire es turbio de diafanidad, bajo el sol o bajo las
estrellas, no vemos nuestra casa transparente”

Eugenio Padorno

Cuarta.

No hay cosa parecida a un programa estético en esta Casa Transparente, más allá de nuestras afinidades (s)electivas. La poética se construye en el hacerse del poema. Cabe decir que buscamos una luz y / o un temblor.

Quinta.

Parménides: Pues lo mismo hay para pensar y para ser. (Fragmento 3 de su “Poema”. Traducido por Alberto Bernabé. Ediciones Istmo. 2007)

Sexta.

Dice Antonio Jiménez Paz en Las Palmas: hay que dinamitar dentro para que reviente fuera.

Septima.

El mal uso creativo de una nueva tecnología es inconfundible: se trabaja menos, pero se trabaja con las mismas o con menos ideas. El buen uso creativo de una nueva tecnología es inconfundible: quizás no se trabaje menos, pero se trabaja con más ideas.
Jorge Wagensberg

Octava.

Escribió Douglas Adams: Hay una teoría que afirma que si alguien descubre exactamente lo que es el Universo y por qué está ahí, desaparecerá instantáneamente y será reemplazado por algo más grotesco e inexplicable. Hay otra teoría que afirma que esto ya ha ocurrido.

Novena.

Se la llevaron. Que nos la devuelvan ya a casa (también transparente).